sábado, 23 de febrero de 2019

Correcciones

CON EL USO cada vez más frecuente de la llamada autoedición y el malentendido ahorro en la producción de libros, en perjuicio de su calidad, algunos de los nuevos “editores” prescinden de la corrección de pruebas, y aun de la de originales. La experiencia ha demostrado que un volumen con erratas y equivocaciones tiene un mayor costo económico, pues, amén del desprestigio que esto implica, la obra tendrá que repetirse, con las consiguientes pérdidas de tiempo y dinero.
La mejor forma de reducir al máximo la corrección y, por lo tanto, los costos —económicos y de tiempo— es realizando un trabajo pleno de profesionalismo, desde la preparación del original.

COLMEX

lunes, 2 de abril de 2018

Cuatro poemas de Kenneth Koch

Vous êtes plus beaux que vous ne pensiez
         2
Safo vivía
En una casita
Hecha de piedra
En la isla
Griega de Lesbos
Y vivía
para amar a otras mujeres
Ella amaba a las chicas
Salió
         Y fue torturada por amar a alguien
Y después fue
Torturada por
Amar a alguien más
Escribió grandes
Poemas
Sobre esos amores
Poemas tan grandes
Que en realidad parecen
Una tortura también
Tortura de saber
Que tanta dulzura
Puede ofrecerse
Y se puede quitar

2
Sappho lived
In a little house
Made out of stone
On the island
In Greece of Lesbos
And she lived
To love other women
She loved girls
She went out
And was tortured by loving someone
And then was
Tortured by
Loving someone else
She wrote great
Poems
About these loves
Poems so great
That they actually seem
Like torture themselves
Torture to know
So much sweetness
Can be given
And can be taken away.

4
San Francisco de Asís vivía
En una casita
Llena de cosas
Finas y caras
Su padre
Fue un millonario
(SIR Francisco de Asís)
Y su madre una dama
Extremadamente elevada y excepcional
El pequeño Francisco estuvo ahí
Y después salió
Encontró a Dios
Vio a Dios
Dio todo
Sus ropas
Lo que enloqueció a
Su padre
Lo enloqueció muchísimo
San Francisco les dio
A los pobres
Y a los animales
Todo lo que tenía
Ahora tiene una iglesia grande
Dedicada a él en Asís
Su padre no tiene nada
Ni siquiera
Un puñado de tierra
Con su nombre
SIR
FRANCISCO DE ASÍS
Arriba
Grabado en la piedra

4
Saint Francis of Assisi lived
In a little house
Full of fine
And expensive things
His father
Was a billionaire
(SIR Francis of Assisi)
And his mother was a lady
Most high and rare
Baby Francis stayed there
And then he went out
He found God
He saw God
He gave all
His clothes away
Which made
His father mad
Very mad
Saint Francis gave
To poor
People and to animals
Everything he had
Now he has a big church
Built to him in Assisi
His father has nothing
Not even
A mound of earth
With his name
SIR
FRANCIS OF ASSISI
Above it
Carved on a stone.

5
Borges vivía
En una casita
En Buenos Aires
Salió
Y escribió
Cuentos, y
Cuando se quedó ciego
Fue director
De la Biblioteca Nacional
De la National Library.
Nadie en la Biblioteca
Sabía que era un hombre famoso.
Estaban fascinados
Con las mujeres elegantes
Que iban a buscarlo –
¡Como a un libro! –
¡Al final del día a la Biblioteca!

5
Borges lived
In a little house
In Buenos Aires.
He came out
And wrote
Stories, and
When he was blind
Was director
Of the National Library
La Biblioteca Nacional.
No one at the library
Knew he was a famous man.
They were amazed
At the elegant women
Who came to pick him up—
Like a book!—
At the Library day’s end!

9
Frank O’Hara vivía
En una casita
En Grafton, Massachusetts
Con su hermana
Y su hermano.
         Se llevó objetos
Del baño de su casa
Y se llevó
Velas y libros
Y se llevó
Música y fotos y piedras
Y se dijo a sí mismo
Ahora estás afuera
De la casa ¡Hacé algo
Grande! Y Vino
A Nueva York
Escribió “Segunda Avenida”, “Biotherm”
Y “Odio”.
Tocó el piano.
Se despertó
En una obra en construcción
A las cinco a.m., asombrado.

9
Frank O’Hara lived
In a little house
In Grafton, Massachusetts
Sister and brother
Beside him.
He took out
Toilet articles from his house
And he took out
Candles and books
And he took out
Music and pictures and stones
And to himself he said
Now you are out
Of the house Do something
Great! He came
To New York
He wrote “Second Avenue,” “Biotherm”
And “Hatred.”
He played the piano
He woke up
In a construction site
At five a.m., amazed.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Megan Calvet, o el amor después del ¿amor?

Sally irrumpe inesperadamente en la oficina de su padre Don Draper, en el episodio 9 de la cuarta temporada de Mad Men. Si bien se podía percibir cierta tendencia de Sally hacia la desobediencia y la reticencia hacia las órdenes de su madre, Betty, ahora convertida en la señora Francis, en este episodio se muestra el verdadero carácter de la hija de Draper: se niega -a los gritos- a irse con su madre cuando Don le comunica que ésta se encuentra en la planta baja, en la recepción: Sally corre desesperada por los pasillos de Sterling Cooper Draper Pryce luego de ser reprendida por su padre y tropieza con su destino: en la caída violenta encuentra, al levantarse, el abrazo de Megan Calvet, por entonces secretaria. Sally había mostrado, apenas llegada a la oficina de su padre, resistencia hacia la doctora Faye Miller, quien intentaba convencerla de irse a su casa. Faye mantiene un amorío con Don e intenta ayudarlo a superar su crisis. Ante el pedido de Don, Faye Miller dice: "No soy especialista en psicología infantil", sin embargo, Draper le insiste en que convenza a Sally de regresar a su casa con su madre. Al fracasar Faye en convencer a Sally, los cimientos del amor entre Draper y ella se van desmoronando de a poco. Faye siente que fracasa profesionalmente y amorosamente al no poder con la hija de quien, se supone, está enamorada.
El abrazo de Sally con Megan es el preludio del amor que Don sentirá luego por ella. Draper se enamorará de Megan Calvet, sentirá dependencia y reconocerá que está enamorado. "Quiero saber si mañana por la noche podré volver a golpear esta puerta y me atenderás", le dice a Megan cuando están con sus hijos en California y había llevado a Megan de niñera. 
El abrazo, no lo maternal, sino la empatía de Megan hacia Sally y de Sally hacia Megan, multiplican las posibilidades de que Don permanezca en esa mujer peculiar: "Creo que estoy enamorado de ti", le dice en California, y le ofrece un anillo de compromiso. Inmediatamente, Calvet llama a sus padres y les comunica en francés la buena noticia. 
Draper parece realmente enamorado: lo anunciará luego en la oficina al regreso del viaje a California. Se lo informará a su ex, Betty, ésta no reaccionará de un modo amable ni efusivo, simplemente la situación la entristece. 
Ahora bien, la irrupción (¿imprevisible?) de Megan en la vida de Draper se da de modo violento e inesperado: primero aparece en medio de una reunión para avisarle que Sally estaba en el edi
Sally y Megan
ficio; luego, cuando le comunica en la segunda interrupción de la misma reunión que la secretaria, Miss Blankenship, había muerto. 

El destino parece estar a favor de que Megan y Draper estén juntos: "¿Te das cuenta de todo lo que tuvo que suceder para que no conociéramos?", le dice Don, a modo de justificativo de su enamoramiento (¿repentino?), luego de proponerle casamiento. El destino como factor principal mueve las piezas de este episodio; la huida y la desobediencia, lo sustentan.
El amor y la muerte tienen lugar en California: este lugar representa siempre para Draper el inicio de una nueva etapa, en este caso, el viaje derivó en un enamoramiento del cual él no se había percatado, como cualquier enamorado.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Lista de compras de julio

A veces quisiera estar con mis amigos, jugar al fútbol y comer después de jugar. Pero necesito tres cosas. Amigos, saber jugar al fútbol y que me guste la comida. Que no sea, por ejemplo, riñones a la parrilla o tripas de vaca a la parrilla.

martes, 17 de noviembre de 2015

Música

Siempre me gustó la música triste, no por una pose intelectual o dark o simplemente oscura, sino que la música que por lo general desmotiva a la mayoría de la gente en una fiesta, a mí me genera un placer enorme y puedo pasarme días enteros escuchando canciones con cadencias que para cualquier persona es algo desubicado. Sobre todo cuando la progresión va de una tónica mayor, tercera mayor, cuarta mayor y su pase a menor en medio tiempo. Esa sensación de soledad dejado por la nota, como si hubiera abandonado la alegría de ser, como si hubiera renunciado a ser ella la alegría; prueben hacer un sol mayor y convertirlo en pocos segundos a menor: instantáneamente verán cómo se trasluce todo su vestido de sombras en algo que no tiene más salida que una tristeza prematura, pero, ¿hay alguna tristeza que no dure para siempre? El otro día estábamos con mis amigos y yo era el “encargado de poner música”; me dijeron basta a la cuarta canción que había puesto. Es cierto que parecía algo egoísta, porque a poca gente le gusta la música triste, todos quieren que la música esté o sea una decoración invisible de las conversaciones y que quede relegada a otro tiempo, a otro espacio donde las cosas que ocurren y que el músico compuso no se mezcle con lo que mis amigos quieren hablar en este momento. De todos modos, era una fiesta aburrida y había ido por obligación. No me parece que deba seguir haciendo cosas por obligación o para quedar bien. Además, no me corresponde estar en esos lugares donde los la mayores no hacen más que sacarme de quicio. No es por nada, pero la alegría en la música no la veo, o veo una parte; cuando escucho, por ejemplo, alguna obra de Bach (dramática) o de Beethoven (en alegro) pienso que son, en efecto, alegres, pero que sus condiciones de producción fueron tristes. Los imagino ahí, tirados en sus casas, como en los frescos de Goya, sumidos en el alcohol, con una botella de vino que hace de sinécdoque de la adicción. También creo que esas condiciones de producción ponen al artista en cierto sesgo social, en un sinnúmero de marginalidades que él está dispuesto a vivir, ya sea por el arte, en este caso la música. Un artista, me parece, tiene que vivir o tener cierto grado de sutileza en su sufrimiento, como única forma de dignificarse; no se puede componer una obra monumental sin haber sufrido monumentalmente, como los grandes compositores, o quizás sí. Quizás sí se puede.
Yendo al quid de la cuestión, creo que la música triste es la mejor de todas, y no hablo de mi gusto personal, creo esta música puede despertar más (u otras) sensaciones en los que la escuchamos y nos detenemos en los  movimientos que el músico previó con toda cautela, para que rellenemos esos espacios vacíos análogos a los cráteres de la luna, a la que no llegaré a tocar con mi ukelele.

martes, 24 de febrero de 2015

El alma melancólica de Vallejo

He almorzado solo ahora, y no he tenido
madre, ni súplica, ni sírvete, ni agua,
ni padre que, en el facundo ofertorio
de los choclos, pregunte para su tardanza
de imagen, por los broches mayores del sonido.

Cómo iba yo a almorzar. Cómo me iba a servir
de tales platos distantes esas cosas,
cuando habráse quebrado el propio hogar,
cuando no asoma madre a los labios,
cómo iba yo a almorzar nonada.

A la mesa de un buen amigo he almorzado
con su padre recién llegado del mundo
con sus canas tías que hablan
en tordillo retinte de porcelana,
bisbiseando por todos sus viudos alvéolos;
y con cubiertos francos de alegres tiroriros
porque estánse en su casa. Así que gracia!

El yantar de estas mesas así, en que se prueba
amor ajeno en vez del propio amor,
torna tierra el bocado que no brinda la MADRE,
hace golpe la dura deglución; el dulce,
hiel; aceite funéreo, el café.

Cuando ya se ha quebrado el propio hogar,
y el sírvete materno no sale de la
tumba,
la cocina a oscuras, la miseria de amar.


César Vallejo

viernes, 13 de febrero de 2015

Sincronizado de OneNote

Es la osadía del amor la que nos incompleta,
su ausencia marcada por signos y tumbas,
su lumen que derriba los silencios del bosque,
y el espejo verde que espera,
y la silenciosa muerte que aguarda la pena
de haber nacido solos,
el alivio sabio y tonto de haber nacido solos.
Ancestrales y abyectos,
como el río en corriente plena
de plenitudes.

Creo en el océano.
Creo en su vasta incertidumbre.
De no sabernos si devorarnos, tal vez no,

Y morir ahogados en tanto rodeo de duda.

Correcciones

C ON EL USO  cada vez más frecuente de la llamada autoedición y el malentendido ahorro en la producción de libros, en perjuicio de su ca...